
Sobre el apodo de Enrique Ortiz de Landazuri, Enrique Bunbury, hay dos hipótesis: la priemera y menos fiable, es que en un curso Enrique tenía una compañera de clase que se apellidaba Bunbury y que se parecía muchisimo a Enrique. Tal era el parecido que los amigos de Enrique empezaron a llamarlo Bunbury medio en broma; hasta que al final se quedó con ese apodo.
La segunda, y supongo que auténtica, basta con recordar la influencia que Oscar Wilde tiene en la obra de este músico, es que este nombre fue extraido de la obra de Oscar Wilde,
La importancia de llamarse Ernesto. En esta obra Bunbury es un personajre fdicticio, inventado por uno de los personajes centrales de la comedia, como si fuese un desdoblamiento de personalidad, un amigo imaginario, Bunbury dota de libertad a su creador. Sin duda esta obra de Wilde se merece que le heches un ojo.